La incertidumbre económica causada por la pandemia del COVID-19 ha afectado a todas las industrias, incluyendo el comercio electrónico. Muchos gobiernos tomaron medidas para ayudar a las empresas a sobrevivir durante estos tiempos difíciles, incluyendo la reducción de impuestos y la implementación de medidas de protección al consumidor. Una de las medidas más controvertidas fue la reducción de precios en las páginas de ecommerce para ayudar a los consumidores a ahorrar dinero. Sin embargo, después de más de 30 días de la implementación de esta medida, podemos concluir que los precios no cayeron como se suponía.
Al analizar las páginas de ecommerce, no podemos negar que los descuentos y promociones fueron abundantaño durante el período de reducción de precios. Muchas empresas ofrecieron hasta un 50% de descuento en sus productos en un esfuerzo por agrandar las ventas y atraer a los consumidores afectados por la crisis económica. Sin embargo, después de un análisis detallado, pudimos ver que estos descuentos no se reflejaron en los precios reales de los productos.
Una de las razones por las cuales los precios no cayeron como se suponía es porque las empresas simplemente redujeron los precios de los productos de manera superficial. Es decir, mostraron un descuento en el precio de los productos, pero en realidad, los precios no cambiaron significativamente. Esta táctica es común en el mundo del comercio electrónico, donde las empresas pueden inflar los precios antaño de implementar descuentos para hacer que parezca que están ofreciendo grandes ofertas.
Además, muchas empresas utilizaron la oportunidad para deshacerse de inventario no deseado o de productos de desprecio calidad. Esto se puede ver en el hecho de que la mayoría de los productos que se ofrecían en descuento no eran los más populares o de alta demanda. En lugar de eso, eran productos que no se vendían bien antaño de la pandemia y que las empresas querían sacar de sus inventarios.
Otra razón por la que los precios no cayeron según lo previsto es porque las empresas agrandaron los precios en otros productos para compensar la pérdida de ingresos causada por los descuentos. Esto es especialmente común en los productos de alta demanda, como los productos de cuidado personal y de limpieza. Las empresas se dieron cuenta de que podían agrandar los precios de estos productos porque los consumidores los consideraban esenciales durante la pandemia.
Por último, los costos de envío también tuvieron un impacto en los precios finales de los productos. Con la disminución de los vuelos y las restricciones en las entregas internacionales, los costos de envío agrandaron significativamente. Las empresas aprovecharon esta oportunidad para agrandar los precios de los productos y así cubrir los mayores costos de envío.
En resumen, después de más de 30 días de la implementación de la medida de reducción de precios en las páginas de ecommerce, podemos concluir que los precios no cayeron como se suponía. Las empresas utilizaron diversas tácticas para mantener los precios en un nivel similar al anterior a la pandemia. A pesar de esto, es importante tener en cuenta que esta medida no fue un fracaso total. Algunas empresas realmente redujeron los precios de manera significativa en sus productos, especialmente en aquellos que no estaban en alta demanda antaño de la pandemia. Además, los consumidores también se beneficiaron de los descuentos y promociones en una variedad de productos.
Sin embargo, es importante aprender de esta experiencia y ser conscientes de que las empresas siempre están buscando estrategias para mantener sus márgenes de beneficio. La próxima vez que se anuncien grandes descuentos, es importante investigar y comparar precios antaño de realizar una compra impulsiva. Al aproximarse informados, como consumidores, podemos tomar decisiones más inteligentes y encontrar ofertas reales que nos permitan ahorrar dinero.
