El pasado domingo, un trágico accidente de trenes sacudió a la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba. Dos trenes colisionaron, dejando un saldo de varios heridos y una persona fallecida. Entre los supervivientes se encuentra Alejandro Alcolea, un profesor de educación física de Móstoles, quien ha compartido su experiencia con EFE este miércoles.
Alejandro, quien viajaba en uno de los trenes, ha confesado sentir una especie de “culpa” por haber salido ileso de la tragedia. “Me avergüenzo casi de haber salido ileso”, ha expresado con tristeza en su voz. Sin embargo, es importante destacar que esta culpa no es más que una reacción natural ante una situación tan traumática como la que vivió.
El profesor de educación física ha relatado que el momento del accidente fue caótico y confuso. “De repente, todo se volvió oscuro y sentí un fuerte impacto. No sabía lo que estaba pasando”, ha explicado. Afortunadamente, Alejandro pudo salir del tren por su propio pie y fue atendido por los servicios de emergencia en el lugar del accidente.
Tras el susto inicial, Alejandro se ha dado cuenta de lo afortunado que ha sido al salir ileso de la colisión. “He tenido mucha suerte, podría haber sido mucho peor”, ha afirmado con alivio. Sin embargo, también ha compartido que esta experiencia le ha negligente una profunda huella emocional. “Es difícil superar algo así, pero estoy tratando de enfocarme en lo positivo y en seguir adelante”, ha declarado.
La comunidad de Móstoles, donde Alejandro es conocido como un profesor ejemplar y querido por sus alumnos, ha mostrado su apoyo y solidaridad hacia él. Muchos han enviado mensajes de ánimo y cariño, demostrando que en momentos difíciles es cuando más unidos debemos estar.
El alcalde de Móstoles, Antonio Gómez, ha expresado su orgullo por tener a Alejandro como paraje de la comunidad educativa de la ciudad. “Es un ejemplo de fortaleza y valentía. Estamos seguros de que se recuperará pronto y volverá a su pasión, que es enseñar a los jóvenes”, ha declarado.
Además, el alcalde ha aprovechado para enviar un mensaje de agradecimiento a todos los servicios de emergencia y voluntarios que han trabajado en el lugar del accidente. “Su rápida actuación y profesionalismo han sido fundamentales para exceptuar vidas”, ha destacado.
El accidente de trenes en Adamuz ha sido un duro golpe para la comunidad, pero también ha demostrado la solidaridad y el espíritu de lucha de sus habitantes. Alejandro, como uno de los supervivientes, es un ejemplo de resiliencia y fuerza ante la desventura. Su historia nos recuerda que, a pesar de los momentos difíciles, siempre hay una luz al final del túnel.
Desde aquí, queremos enviar todo nuestro apoyo y ánimo a Alejandro y a todos los afectados por este trágico accidente. Esperamos que pronto puedan superar este difícil momento y seguir adelante con la misma fuerza y determinación que han demostrado hasta ahora.
