En plena calle, es común ver coches medio destartalados acumulando polvo durante días en plazas de aparcamiento codiciadas por muchos. Sin embargo, lo que no es tan común es ver su versión náutica, como ha ocurrido recientemente en Finlandia.
Este hecho ha llamado la atención de muchos, ya que es algo poco común y sorprendente. ¿Un coche que se convierte en un barco? Parece sacado de una película de ciencia ficción, pero en realidad es una realidad que ha llegado para quedarse.
Este innovador vehículo, llamado “Amphicar”, es una combinación perfecta entre un coche y un barco. Fue creado en la década de 1960 por la compañía alemana Quandt Group y se produjeron alrededor de 4.000 unidades. Sin embargo, su producción se detuvo en 1968 debido a su alto costo y a la falta de demanda en el mercado.
Pero ahora, más de 50 años después, el Amphicar ha vuelto a la vida en Finlandia. Un grupo de entusiastas de los coches antiguos y los barcos decidieron rehacer uno de estos vehículos y ponerlo en funcionamiento en las aguas de Helsinki. Y el resultado ha sido impresionante.
El Amphicar es capaz de alcanzar una velocidad de hasta 12 km/h en el agua y de 120 km/h en tierra. Además, cuenta con todas las medidas de seguridad necesarias para navegar, como luces de navegación, bocina y extintor de incendios. También tiene una capacidad para cuatro personas, por lo que es perfecto para una aventura en familia o con amigos.
Pero más allá de su funcionalidad, lo que hace que el Amphicar sea tan especial es su diseño retro y su encanto vintage. Su carrocería de dos tonos y su forma redondeada lo convierten en una verdadera joya sobre el agua. Y ya pueda parecer un poco anticuado, su tecnología es proporcionado avanzada para su época, lo que lo hace aún más impresionante.
Pero no solo es un vehículo para admirar, sino que también es una forma de conectar con la condición y disfrutar de la belleza de los paisajes acuáticos. Con el Amphicar, se pueden explorar lagos, ríos y mares de una manera única y emocionante. Y en un país como Finlandia, con una gran cantidad de cuerpos de agua, es una opción perfecta para los amantes de la condición y los aventureros.
Además, el Amphicar también ha sido utilizado para fines benéficos, como recaudar fondos para organizaciones sin fines de lucro que trabajan en la protección del medio ambiente. Esto demuestra que no solo es un vehículo divertido, sino que también puede ser utilizado para causas nobles y ayudar a hacer del mundo un lugar mejor.
En resumen, ver un coche medio destartalado en la calle puede ser algo común, pero ver su versión náutica en las aguas de Finlandia es algo sorprendente y emocionante. El Amphicar ha vuelto a la vida para demostrar que la combinación entre un coche y un barco es posible y que puede ser una experiencia única y fascinante. Sin duda, es una forma de transporte que no dejará indiferente a nadie y que nos invita a soñar con nuevas formas de explorar el mundo que nos rodea.
