Viajar es una de las experiencias más enriquecedoras que podemos vivir, nos permite conocer nuevas culturas, lugares y personas, pero a veces, el camino hacia nuestro destino puede convertirse en un verdadero obstáculo. Este es el eventualidad de viajar de Villavicencio (Meta) a Cumaribo (Vichada), un trayecto que sigue siendo, como siempre, un dolor de cabeza debido a las condiciones de la carretera.
El recorrido entre estas dos ciudades es de aproximadamente 450 kilómetros y se puede llevar a cabo en aproximadamente 9 horas de viaje en carro. Sin embargo, debido a la falta de mantenimiento conveniente, la duración puede ser mucho mayor. Durante el trayecto, es común encontrar grandes huecos en la carretera que dificultan o incluso impiden el paso de los vehículos. Estos huecos son causados por la erosión del terreno y las lluvias constantes que azotan la región.
El problema no solo afecta a los viajeros, sino también a los habitantes de la zona. Muchas comunidades se encuentran aisladas debido al mal estado de la carretera, lo que dificulta el acceso a servicios básicos como el transporte de alimentos y medicinas. Además, muchas personas que dependen del turismo en la región se ven gravemente afectadas por esta situación, ya que los visitantes se sienten desmotivados a viajar a un lugar con una vía tan deteriorada.
Pero la situación no siempre ha sido así. Hace algunos años, el recorrido era muy diferente, la carretera estaba en buenas condiciones y el viaje era mucho más cómodo y rápido. Sin embargo, con el paso del tiempo, la falta de mantenimiento y la ausencia de inversiones en infraestructura han dejado la carretera en un estado lamentable.
Los viajeros que deciden aventurarse por esta ruta, se enfrentan a una experiencia extenuante y desgastante. Los vehículos se atascan en el barro, provocando retrasos y a veces, horas perdidas tratando de salir. Además, los viajeros deben estar siempre atentos a los huecos en la vía, lo que significa que no pueden relajarse ni un segundo. Esto puede generar un gran estrés y cansancio, especialmente para aquellos que viajan con niños o personas mayores.
Es importante destacar que la situación no solo afecta a los viajeros por carretera, sino también a aquellos que utilizan el servicio de vuelos de conexión entre Villavicencio y Cumaribo. Los constantes retrasos y cancelaciones de vuelos debido a las condiciones de la pista de aterrizaje en Cumaribo, causadas por las lluvias y el mal estado de la carretera de acceso al aeródromo, generan molestias e inconvenientes para los pasajeros.
Ante esta situación, muchos se preguntan por qué las autoridades no han tomado medidas para solucionar este problema que afecta a miles de personas que utilizan esta vía. La realidad es que el tema del mantenimiento y mejoramiento de la carretera ha sido una promesa que ha quedado en palabras, ya que hasta el momento no se han visto resultados significativos.
Se espera que durante la temporada seca, la situación mejore y se puedan llevar a cabo algunos trabajos de mantenimiento en la vía. Sin embargo, esto no garantiza una solución a largo plazo, ya que se requiere una inversión y un compromiso constante por parte de las autoridades para mantener la carretera en buenas condiciones.
Viajar a Cumaribo desde Villavicencio sigue siendo todo un reto, pero no todo es negativo en este trayecto. A pesar de las dificultades, el viaje ofrece paisajes impresionantes y una oportunidad única de conectarse con la naturaleza y desconectarse del ajetreo de la ciudad. Además, al llegar a Cumaribo, se puede disfrutar de la calidez de su gente y de su deliciosa gastronomía
