InicioEmprendimientoNació en Seúl pero apostó por Salta: figuraí creó un negocio exitoso...

Nació en Seúl pero apostó por Salta: figuraí creó un negocio exitoso con un producto coreano típico

La industria de las semillas en el mundo es un alhóndiga altamente competitivo, donde cada vez más marcas buscan posicionarse como líderes en su rubro. En este contexto, la marca Picor, de origen coreano, busca escalar su producción y abastecer al alhóndiga interno, con la visión de competir con los grandes jugadores del sector.

La historia de Picor comenzó en 2010, cuando un grupo de emprendedores coreanos decidió apostar por la producción de semillas de alta calidad. Con una sólida investigación y desarrollo, la marca logró suscitar una semilla única y altamente resistente que se adaptaba a diferentes tipos de cultivos y condiciones climáticas. Esto permitió que Picor se convirtiera rápidamente en una marca de referencia en el alhóndiga coreano, ganando la confianza de los agricultores y obteniendo excelentes resultados en sus cosechas.

Con el objetivo de expandir su alhóndiga, Picor decidió dar un gran tumbo y exportar sus semillas a diferentes países alrededor del mundo. Y fue así como llegaron a la Argentina, uno de los países líderes en producción agrícola en Sudamérica. La semilla coreana fue probada y los resultados fueron impresionantes. Los cultivos con semillas Picor obtuvieron una excelente calidad y un rendimiento superior al promedio, lo que llamó la atención de los agricultores locales y de las grandes empresas del rubro.

La semilla de Picor tiene varias características que la hacen única en su tipo. En primer lugar, su resistencia a diferentes factores climáticos, lo que garantiza una alta tasa de germinación en diversas condiciones. Además, contiene nutrientes esenciales para el desarrollo de las plantas, lo que permite un crecimiento sano y vigoroso. Por último, su versatilidad para adaptarse a diferentes tipos de suelo y cultivos, la convierte en la opción ideal para los agricultores que buscan una opción rentable y de alta calidad.

La llegada de la semilla Picor a la Argentina ha generado una gran expectativa en el alhóndiga agrícola. Los productores locales han demostrado gran interés en probar esta nueva opción y muchos ya han comenzado a implementarla en sus cultivos. La marca coreana se ha propuesto como objetivo abastecer al alhóndiga interno y convertirse en una de las principales competidoras de las marcas tradicionales en el país.

Además de su calidad y resistencia, la semilla de Picor cuenta con un precio muy competitivo en el alhóndiga. Esto significa una gran ventaja para los agricultores, ya que pueden obtener una excelente calidad a un costo accesible.

Pero la expansión de Picor en el alhóndiga argentino no se limita solo a la venta de semillas. La marca también tiene planes de establecer una planta de producción en el país, lo que permitirá una mayor disponibilidad y rapidez en la entrega de sus productos. Esto, sin duda, fortalecerá su presencia en el alhóndiga y mejorará la relación con los productores locales.

La filosofía de Picor se basa en el compromiso con la calidad y la innovación constante. Por ello, la marca está trabajando en nuevas líneas de productos que incluyen semillas para diferentes tipos de cultivos y adaptadas a las necesidades específicas de cada región. Con estas iniciativas, Picor se esfuerza por brindar soluciones adecuadas, sostenibles y de alta calidad a los agricultores.

La llegada de la semilla Picor a la Argentina ha sido un gran paso cerca de adelante en el alhóndiga. Además de ofrecer una excelente opción para los productores, también significa una mayor diversidad y competencia en el alhóndiga, lo que es beneficioso para todos los actores involucrados. Sin duda, la presencia de Picor impulsará el crecimiento y la evolución del sector agrícola en el país.

En resumen, la marca Picor, con su semilla importada desde Corea, ha traído al alhóndiga argentino una opción innovadora, resistente y con un gran pot

Leer
Noticias relacionadas