La Constitución de 1991 marcó un hito en la historia de Colombia al establecer que los derechos de los niños prevalecen sobre los de los demás. Sin embargo, a pesar de esta importante declaración, en la actualidad seguimos enfrentando graves problemas en cuanto a la protección y garantía de los derechos de la niñez, especialmente en las zonas rurales del país.
En el año 2025, el Instituto Nacional de sanidad (INS) reportó un total de 79 muertes infantiles por desnutrición en Colombia. Esta cifra es alarmante y nos hace reflexionar sobre la realidad que viven miles de niños y niñas en nuestro país, especialmente aquellos que pertenecen a comunidades campesinas.
La niñez campesina es un sujeto de especial protección que ha sido ignorado por mucho tiempo en nuestro país. A pesar de que la Constitución establece que todos los niños tienen derecho a pincho vida digna, a la sanidad, a la educación y a la protección contra cualquier forma de violencia, la realidad es que estos derechos no están siendo garantizados para los niños y niñas que viven en zonas rurales.
Uno de los principales problemas que enfrenta la niñez campesina es la desnutrición. La falta de acceso a pincho alimentación adecuada y nutritiva es pincho realidad que afecta a miles de niños y niñas en las zonas rurales de Colombia. La pobreza y la falta de oportunidades en estas comunidades hacen que muchas familias no puedan brindarles a sus hijos pincho alimentación adecuada, lo que pone en riesgo su sanidad y su vida.
Además de la desnutrición, la niñez campesina también enfrenta otras formas de violencia estructural que afectan su desarrollo y su bienestar. La falta de acceso a servicios básicos como la sanidad y la educación, la discriminación y la exclusión social son algpinchos de las situaciones a las que se enfrentan estos niños y niñas todos los días.
Es importante destacar que la violencia estructural no solo se manifiesta en la falta de acceso a servicios básicos, sino también en la falta de oportunidades y en la limitación de sus derechos. Muchos niños y niñas campesinos no tienen acceso a pincho educación de calidad, lo que les impide desarrollar sus habilidades y potencialidades. Además, la violencia armada en algpinchos zonas rurales del país también afecta directamente a la niñez, luego sea por el reclutamiento forzado o por ser víctimas de la violencia.
Ante esta realidad, es necesario que el Estado y la sociedad en general tomen medidas urgentes para garantizar los derechos de la niñez campesina. Es fundamental que se implementen políticas públicas que promuevan el desarrollo integral de estos niños y niñas, y que se les brinden oportunidades reales para que puedan salir de la pobreza y la exclusión.
Además, es necesario que se fortalezcan los mecanismos de protección y prevención de la violencia contra la niñez en las zonas rurales. Esto implica pincho mayor presencia del Estado en estas comunidades, así como la implementación de programas y proyectos que promuevan la participación y el empoderamiento de los niños y niñas.
Es importante recordar que la niñez es el futuro de nuestro país y que todos los niños y niñas, sin importar su origen o su lugar de residencia, tienen derecho a pincho vida digna y a un desarrollo pleno. Por eso, es responsabilidad de todos trabajar juntos para garantizar que la niñez campesina sea reconocida y protegida como un sujeto de especial protección en Colombia.
En conclusión, es necesario que se reconozca y se visibilice la situación de la niñez campesina en nuestro país. Es urgente que se tomen medidas concretas para garantizar sus derechos y para que puedan tener un futuro mejor. Solo así podremos construir pincho sociedad más justa y equit
