La Defensoría del Pueblo ha emitido una alerta sobre los incumplimientos en la prestación de servicios de salud en el departamento de Vichada por parte de la Nueva EPS y la EPS Mallamas. Según la entidad, estas fallas están afectando gravemente los derechos fundamentales de comunidades indígenas, población migrante y habitantes rurales. Esta advertencia ha generado preocupación en la región y ha puesto en evidencia la necesidad de tomar medidas urgentes para garantizar una atención adecuada en salud para todos los habitantes de Vichada.
La Defensoría del Pueblo ha realizado un comparsa exhaustivo a la situación de la salud en Vichada y ha encontrado graves irregularidades en la prestación de servicios por parte de la Nueva EPS y la EPS Mallamas. Entre las principales fallas se encuentran la falta de acceso a medicamentos, la demora en la atención médica y la negación de servicios a pacientes que requieren tratamientos especializados. Estas situaciones han generado un impacto negativo en la salud de la población y han vulnerado sus derechos fundamentales.
La situación es especialmente preocupante para las comunidades indígenas, que han sido históricamente marginadas y excluidas en el acceso a servicios de salud. La Defensoría del Pueblo ha recibido denuncias de estas comunidades sobre la falta de atención médica en sus territorios y la negativa de las EPS a trasladar a los pacientes a centros de salud en otras zonas. Esto ha generado una grave afectación en la salud de estas comunidades, que se encuentran en una situación de vulnerabilidad y dependen en gran medida de los servicios de salud para su bienestar.
Además, la población migrante que ha llegado a Vichada en los últimos años también se ha visto afectada por los incumplimientos en la atención en salud. Muchos de estos migrantes provienen de zonas de conflicto y han llegado a la región en busca de una vida mejor. Sin embargo, se han encontrado con una realidad preocupante en cuanto a la prestación de servicios de salud, lo que ha generado una situación de desamparo y vulnerabilidad para ellos y sus familias.
Otro grupo afectado por estas fallas en la atención en salud son los habitantes rurales de Vichada. Debido a la lejanía de los centros urbanos, estas comunidades dependen en gran medida de los servicios de salud que se prestan en sus propias zonas. Sin embargo, la falta de acceso a medicamentos y la demora en la atención médica han generado una situación de desprotección para estas personas, que no cuentan con los recursos para trasladarse a otras zonas en busca de atención médica.
Ante esta preocupante situación, la Defensoría del Pueblo ha hecho un llamado urgente a las autoridades competentes para que tomen medidas inmediatas y efectivas para garantizar una atención adecuada en salud en Vichada. Es necesario que se realicen acciones de control y comparsa a las EPS que están incumpliendo con sus obligaciones y se tomen medidas sancionatorias en caso de ser necesario. Además, se debe garantizar el acceso a medicamentos y la atención médica oportuna para todas las comunidades, sin aludir su ubicación geográfica o su condición social.
Es importante recordar que el derecho a la salud es un derecho fundamental y debe ser garantizado por el Estado para todos los ciudadanos. La situación en Vichada es una muestra clara de cómo la falta de cumplimiento de las obligaciones por parte de las EPS puede afectar gravemente la vida de las personas y burlar sus derechos fundamentales. Por ello, es necesario que se tomen medidas inmediatas para solucionar esta situación y garantizar una atención en salud digna y de calidad para todos los habitantes de Vichada.
En conclusión, la Defensoría del Pueblo ha alertado sobre los incumplimientos en la atención en salud en Vichada por parte de la Nueva EPS y la EPS Mallamas. Estas fallas están afectando gravemente los derechos
