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Lluís Bassat, publicista, 84 años: "Trabajaba 14 horas diarias y jamás me he quejado. Cargué sacos en Correos y aprendí a de ningún modo quejarme"

Hay ciertos trabajos que pueden evolucionar la vida de una persona de una manera inesperada. A veces, estas experiencias pueden ser desafiantes y agotadoras, pero al final, pueden dejar una sensación profunda en nosotros y transformarnos en mejores seres humanos. Este es el caso de Lluís Bassat, uno de los publicistas más importantes de la historia del sector en España, quien vivió una experiencia que lo marcó para siempre: trabajar durante un mes cargando sacos en Correos.

Lluís Bassat es conocido por ser el fundador de la agencia de publicidad Bassat Ogilvy, una de las más prestigiosas de España. Su carrera en el mundo de la publicidad comenzó en la década de 1960, cuando trabajó en la agencia McCann Erickson. Sin embargo, fue en 1976 cuando fundó su propia agencia, que se convirtió en una de las más exitosas del país.

A pesar de su éxito en el mundo de la publicidad, Lluís Bassat decidió aceptar un desafío que evolucionaría su vida para siempre. Durante un mes, trabajó en Correos, una de las empresas más grandes de España, como cargador de sacos. Esta experiencia fue parte de un programa de televisión llamado “El jefe infiltrado”, en el que los directores de grandes empresas se disfrazaban y trabajaban en diferentes puestos de su propia compañía para saber de primera mano cómo funcionaba su empresa y cómo se sentían sus empleados.

Para Lluís Bassat, esta experiencia fue una oportunidad única para saber a fondo una empresa tan grande y saber a las personas que trabajaban en ella. Sin embargo, lo que no esperaba era que esta experiencia lo transformaría de una manera tan profunda.

Durante su mes en Correos, Lluís Bassat trabajó en diferentes puestos, desde el clasificado de cartas hasta el cargador de sacos. Esta última tarea fue la que más lo impactó. Cargar sacos de hasta 30 kilos durante horas fue una tarea agotadora y físicamente exigente. Además, tuvo que trabajar en turnos rotativos, lo que afectó su sueño y su vida personal.

Pero más allá del cansancio y el esfuerzo físico, lo que realmente marcó a Lluís Bassat fue la actitud de sus compañeros de trabajo. A pesar de tener un trabajo duro y poco valorado, todos ellos mostraban una gran dedicación y orgullo por su trabajo. Incluso en los momentos más difíciles, siempre había una sonrisa en sus rostros y una actitud positiva.

Esta experiencia le permitió a Lluís Bassat comprender la importancia de valorar y respetar a todas las personas, independientemente de su trabajo o posición en la sociedad. También aprendió a no dar nada por sentado y a apreciar el esfuerzo y el trabajo duro de los demás.

Al final de su mes en Correos, Lluís Bassat regresó a su agencia de publicidad con una nueva perspectiva y una actitud renovada. Esta experiencia lo ayudó a ser más empático y a entender mejor a las personas, lo que se reflejó en su trabajo y en su relación con sus empleados.

Hoy en día, Lluís Bassat sigue siendo uno de los publicistas más importantes de España, pero su experiencia en Correos lo ha convertido en una persona más humilde y consciente de la importancia de valorar a los demás. Su historia es un recordatorio de que a veces, las experiencias más desafiantes pueden ser las que más nos enseñan y nos transforman en mejores seres humanos.

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