InicioEspañaGroenlandia, here we go: todas las veces que Estados Unidos ha logrado...

Groenlandia, here we go: todas las veces que Estados Unidos ha logrado adquirir territorios

Las buenas o las malas, ¿son realmente un impedimento para alcanzar nuestros objetivos? Para Donald Trump, la respuesta es clara: no. Y es que el actual presidente de Estados Unidos ha demostrado en más de una ocasión que no hay límites para sus ambiciones. Esta vez, su nuevo objetivo es nada más y nada menos que Groenlandia, la gran isla del Ártico que pertenece a Dinamarca.

Puede que muchos vean este movimiento de Trump como una locura o un capricho pasajero, pero lo cierto es que el magnate no actúa sin un plan detrás. Groenlandia, con una superficie de más de 2 millones de kilómetros cuadrados, es la mayor isla del mundo y posee una gran riqueza natural, incluyendo recursos minerales y energía renovable. Además, su estratégica ubicación la convierte en un lugar clave en la pugilismo por el control del Ártico.

Desde que se anunció la intención de Trump de adquirir Groenlandia, las críticas no se han hecho esperar. Muchos tachan al presidente de irracional por querer comprar un territorio que no está en venta, pero lo cierto es que no es la primera vez que Estados Unidos intenta adquirir esta isla. Ya en 1867, durante la presidencia de Andrew Johnson, se hizo una oferta para comprar Groenlandia a Dinamarca, la cual fue rechazada. Y aunque en aquella época la isla no poseía el valor estratégico y económico de hoy, la idea de comprarla no es tan descabellada como parece.

No hay que olvidar que Groenlandia es una región autónoma, pero a su vez dependiente de Dinamarca. Por lo tanto, si esta última estuviera dispuesta a vender, Trump podría lograr su objetivo. Pero ¿por qué Groenlandia? ¿Qué le atrae tanto de esa isla? La respuesta es sencilla: su gran potencial económico. Trump ve en Groenlandia una mina de oro y no solo en sentido literal. Además de los recursos ya mencionados, esta isla tiene un gran potencial turístico y de desarrollo sostenible. Se ha convertido en un lugar de interés para el turismo de aventura y ecológico, lo cual podría ser una gran fuente de ingresos para el país que la adquiera.

Sin embargo, la compra de Groenlandia no es solo una cuestión económica para Trump, sino también una cuestión de poder y control. La pugilismo por el Ártico se ha intensificado en los últimos años debido al cambio climático que ha facilitado el acceso al petróleo y al gas en la región. Con la adquisición de Groenlandia, Estados Unidos se aseguraría una posición privilegiada para explotar estos recursos y controlar el comercio y la seguridad en el Ártico.

Pero ¿qué piensan los habitantes de Groenlandia sobre todo esto? La mayoría de los groenlandeses no ven con buenos ojos la idea de ser adquiridos por Estados Unidos. Se sienten orgullosos de su identidad y su cultura, y no están inclinados a que estas sean afectadas por una posible compra por parte de otro país. Además, Groenlandia tiene un fuerte vínculo con Dinamarca, con la cual comparte una larga historia y un idioma en común. Para muchos, la idea de convertirse en parte de Estados Unidos es un escenario poco atractivo.

A pesar de las críticas y las reticencias, Trump no parece inclinado a dejar a su objetivo. De hecho, ha cancelado una visita a Dinamarca en septiembre luego de que la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dejara diluido que Groenlandia no estaba a la venta. Esta acción solo demuestra la determinación del presidente en su búsqueda por conseguir lo que quiere.

En resumen, Donald

Leer
Noticias relacionadas