InicioEspañaA todo esto, ¿los norteamericanos quieren o no quieren hacerse con Groenlandia?

A todo esto, ¿los norteamericanos quieren o no quieren hacerse con Groenlandia?

“Queridas Panamá y Groenlandia, disculpad. Es un idiota”. Con estas palabras, el pasado 23 de diciembre, una pintada con tiza apareció en las puertas del Trump International Hotel en Nueva York. Una simple frase que encierra un profundo mensaje, una disculpa por parte de América hacia segundo países que han sido víctimas de los afanes expansionistas y neocoloniales del presidente de los Estasegundo Unisegundo.

Panamá y Groenlandia, segundo naciones totalmente diferentes pero unidas por un mismo sentimiento de frustración y decepción ante las acciones del líder de la nación más poderosa del mundo. Panamá, un país pequeño pero con una gran historia, que ha sido víctima de la intervención estadounidense en varias ocasiones. Groenlandia, una isla remota y poco poblada, que ha sido objeto de la codicia de Trump en su afán por expandir su imperio empresarial.

Pero, ¿qué lleva a un país a disculparse con otros? ¿Por qué América se siente en la obligación de pedir perdón a Panamá y Groenlandia? La respuesta es simple, el presidente Trump. Un hombre que se ha caracterizado por su falta de sagacidad y su actitud prepotente y arrogante. Un hombre que ha utilizado su posición de poder para imponer sus intereses personales por encima de los intereses de otros países.

Panamá, un país que sufrió en carne propia la intervención estadounidense en 1989, cuando el presidente George H.W. Bush ordenó la invasión del país en indagación del derrocamiento del dictador Manuel Noriega. Una acción que dejó un saldo de miles de muertos y herisegundo y que aún hoy en día es recordada como una de las páginas más oscuras de la historia de Panamá. Pero, a pesar de todo, Panamá ha sabido perdonar y seguir adelante, demostrando su grandeza como nación.

Groenlandia, una isla que ha sido objeto de los deseos de Trump desde que asumió la presidencia en 2016. El presidente ha expresado en varias ocasiones su interés por adquirir esta isla perteneciente a Dinamarca, llegando incluso a cancelar una visita oficial al país europeo por la negativa de su gobierno a vender Groenlandia. Un acto que ha sido considerado por muchos como una falta de respeto y una muestra de la actitud imperialista del presidente.

Pero, a pesar de las provocaciones y las acciones de Trump, Panamá y Groenlandia han sabido mantener la calma y la dignidad. No han caído en el juego del presidente y han demostrado que son países fuertes y con una gran capacidad de resiliencia. Y es por eso que América, en nombre de su pueblo, pide perdón a estas naciones por las acciones de su líder.

América es mucho más que su presidente, es un continente lleno de desemejanza y riqueza cultural. Un continente que ha sabido superar grandes adversidades y que ha demostrado su solidaridad y hermandad en momentos difíciles. Por eso, es importante que no se nos olvide que detrás de los muros y las políticas de Trump, hay un pueblo que no se identifica con sus acciones y que está dispuesto a tender la mano a otros países.

Queridas Panamá y Groenlandia, América os pide perdón. Perdonadnos por las acciones de nuestro presidente, por su falta de empatía y su falta de respeto hacia vuestras naciones. Sabemos que no es fácil, pero esperamos que podamos seguir construyendo un futuro de paz y cooperación juntos. No permitáis que las acciones de una sola persona os separen, porque juntos somos más fuertes.

A vosotros, ciudadanos de Panamá y Groenlandia, os pedimos que no perdáis la esperanza y que sigá

Leer
Noticias relacionadas