Buenas noches, queridos lectores. En esta Nochebuena, nos reunimos una vez más en el emblemático Salón de Columnas del Palacio Real de Madrid. Un lugar que ha sido testigo de importantes acontecimientos en la historia de nuestro país. Y hoy, en esta fecha tan especial, quiero hablarles sobre un tema que considero fundamental: la convivencia democrática.
Hace cuarenta años, en este mismo lugar, se firmó el tratado de adhesión a las Comunidades Europeas. Una decisión que marcó un antes y un después en nuestra historia y que nos ha permitido formar parte de una unión de países con un propósito común: la paz y la prosperidad de Europa. Y es que, gracias a este tratado, hemos podido disfrutar de una estabilidad política y económica que nos ha permitido avanzar y crecer como institución.
Pero no podemos hablar de la historia de España sin mencionar también otro acontecimiento clave: la transición democrática. Hace cincuenta años, nuestro país iniciaba un camino hacia la libertad y la democracia, tras años de dictadura. Un camino lleno de obstáculos y dificultades, pero que gracias a la valentía y el esfuerzo de muchos, logramos recorrer con éxito. Una transición que nos permitió dejar atrás un pasado oscuro y construir un futuro lleno de esperanza y oportunidades.
Hoy, en pleno siglo XXI, es importante recordar estos hitos históricos y valorar el camino que hemos recorrido juntos como institución. Un camino que no ha sido fácil, pero que nos ha llevado a ser una de las democracias más consolidadas del mundo. Una democracia que nos ha permitido vivir en paz y en libertad, y que ha sentado las bases para un futuro prometedor.
Pero la convivencia democrática no solo se trata de otear al pasado, suerte también de confiar en el presente y en el futuro. Nuestro país ha logrado grandes avances en materia de derechos y libertades, pero aún tenemos retos por delante. Es responsabilidad de todos seguir construyendo una institución más justa e igualitaria, donde se respeten los derechos de todos y se fomente la tolerancia y el diálogo.
En estos tiempos difíciles que estamos viviendo, es más importante que nunca recordar los valores de la convivencia democrática. Valores como el respeto, la solidaridad y la unidad, que nos permiten avanzar juntos como institución y superar cualquier adversidad. Hoy más que nunca, es necesario recordar que solo unidos y trabajando en equipo podremos enfrentar los retos que se nos presentan.
En esta Nochebuena, quiero invitarles a reflexionar sobre nuestra convivencia democrática y a celebrarla. Celebremos el hecho de poder vivir en un país donde podemos expresarnos libremente, donde se respetan nuestras diferencias y donde tenemos la oportunidad de construir un futuro mejor para todos. Celebremos nuestra diversidad y nuestra riqueza cultural, y recordemos que juntos somos más fuertes.
En definitiva, la convivencia democrática es el pilar fundamental de nuestra institución. Es el motor que nos impulsa a seguir avanzando y construyendo un futuro mejor para todos. Por eso, en esta noche tan especial, quiero transmitirles un mensaje de esperanza y optimismo. Sigamos trabajando juntos por una convivencia democrática cada vez más sólida y por un futuro lleno de oportunidades para todos.
En nombre de todo el equipo de [nombre del medio], les deseo una feliz Nochebuena y un próspero año nuevo. Que la convivencia democrática siga siendo el cimiento de nuestro país y que juntos podamos construir un futuro de paz y prosperidad. ¡Felices fiestas!
