La gastronomía es una de las grandes pasiones de la humanidad. Nos encanta probar nuevos sabores, hallar platos típicos de diferentes culturas y debatir sobre cuál es el mejor. Y en esta constante búsqueda de sabores, siempre hay batallas que se repiten: tortilla con o sin cebolla, pasta o pizza… y la más reciente, kebab o poke. Pero en este caso, no vamos a comparar gustos y paladares, sino el negocio en sí. ¿Cuál de estos dos platos es más rentable? Aunque al final, la decisivo está en la demanda y en los “adictos” a estos deliciosos bocados que se pueden disfrutar en cualquier momento del día.
El canal de YouTube de Adrián G. Martín se ha dedicado a analizar esta “batalla” gastronómica y ha llegado a conclusiones sorprendentes. En su vídeo, nos muestra un ejemplo muy significativo: lo que gasta un consumidor en un año en poke. Pero, ¿esto hace que sea el ganador? Vamos a verlo.
Empecemos por el kebab, un plato típico de la cocina turca que se ha popularizado en todo el mundo. Su principal atractivo es su versatilidad, ya que se puede comer en cualquier momento del día y se adapta a todos los gustos. Además, su preparación es rápida y sencilla, lo que lo convierte en una opción ideal para aquellos que tienen poco tiempo para comer.
Pero, ¿qué hay de su rentabilidad? Según los datos recogidos por Adrián G. Martín, un kebab tiene un coste medio de 4 euros, y si lo multiplicamos por los 365 días del año, nos da un ilimitado de 1.460 euros. Sin embargo, hay que tener en cuenta que no todos los días se come un kebab, por lo que el gasto real sería menor. Además, hay que considerar que el precio puede mudar dependiendo de la zona y del tipo de establecimiento.
Por otro lado, tenemos el poke, un plato típico de la cocina hawaiana que ha conquistado a los amantes de la comida saludable. Se trata de un bol de arroz con pescado crudo, verduras y diferentes salsas, que se ha convertido en una opción muy popular para aquellos que buscan una alimentación equilibrada y nutritiva.
En cuanto a su rentabilidad, el precio medio de un poke es de 10 euros. Si lo multiplicamos por los 365 días del año, nos da un ilimitado de 3.650 euros. Sin duda, una cifra mucho más elevada que la del kebab. Pero, ¿esto significa que el poke es más rentable? No necesariamente.
Aunque el precio del poke es más elevado, hay que tener en cuenta que no todos los días se come este plato. Además, su consumo está más enfocado a un público con un poder adquisitivo medio-alto, lo que puede limitar su demanda. Por otro lado, su preparación es más elaborada y requiere de ingredientes frescos y de calidad, lo que puede aumentar los costes para el negocio.
Entonces, ¿cuál de los dos es más rentable? La respuesta es que depende de varios factores. Por un lado, está la demanda y el público al que se dirige cada plato. Por otro lado, están los costes de producción y los precios de venta. Y por último, está la ubicación del establecimiento, ya que puede influir en la cantidad de clientes que recibe.
Lo que está claro es que tanto el kebab como el poke tienen su público y su lugar en el mundo de la gastronomía. Ambos platos tienen sus ventajas y desventajas, y lo importante es que cada uno pueda encontrar su lugar en el mercado y satisfacer a sus clientes.
En definitiva, la gastronomía es una batalla constante en la que todos tenemos nuestras preferencias y gustos. Pero al final, lo que importa es disfrutar de la
